
Las cámaras Walk-in ofrecen un espacio de ensayo de gran volumen para aplicaciones en las que las cámaras climáticas convencionales no resultan suficientes. Son adecuadas, por ejemplo, para productos de gran volumen, grandes cantidades de ensayo, así como para ensayos a largo plazo, controles de estabilidad acelerados, ensayos de vida útil y aplicaciones de almacenamiento.
Cámaras Walk-in BINDER para condiciones de ensayo controladas
La serie WIC de BINDER mantiene estables la temperatura y la humedad relativa del aire incluso durante períodos prolongados, lo que garantiza unas condiciones de ensayo reproducibles. Se puede elegir entre tres tamaños estándar con un volumen interior de 12, 18 o 24 m³. Además, las cámaras se pueden configurar de forma modular hasta alcanzar un volumen de 60 m³ y adaptarse con flexibilidad a las condiciones del espacio, al volumen de ensayo y a la aplicación.
- Rango de temperatura de 5 °C a 50 °C, opcionalmente hasta -20 °C
- Amplio rango de humedad del 20 al 90 % de humedad relativa
- Funcionamiento fiable con un alto nivel de seguridad frente a fallos
- Interior y suelo de acero inoxidable
- Sistemas de estanterías a medida en acero inoxidable y aluminio, configurables según los deseos del cliente
- Colocación flexible de puertas, ventanas, trampillas y climatizadores
- Sistemas de climatización redundantes para garantizar la máxima seguridad del proceso
Sus ventajas con BINDER
La cámara Walk-in adecuada para su volumen de ensayo
Para facilitar la orientación inicial, se ofrecen tres tamaños estándar preconfigurados. Se basan en el sistema modular WIC y cubren los requisitos típicos de las cámaras Walk-in, desde pruebas compactas hasta aplicaciones de gran volumen.
Cámaras climáticas modulares para requisitos de ensayo específicos
No todas las pruebas se ajustan a unas dimensiones estándar. Por ello, la serie WIC de BINDER permite una planificación modular. La longitud, la anchura, la altura, las puertas, las ventanas, las trampillas, las paredes divisorias y los adaptadores interiores pueden adaptarse a las condiciones espaciales y al volumen de ensayo deseado.
- Tamaño de la cámara de hasta 60 m³
- Posibilidad de adaptación en longitud, anchura y altura
- Puerta, ventana y trampilla de libre elección
- Tabiques y adaptadores interiores
- Posibilidad de colocar el climatizador en la parte trasera o delantera
Vídeo: Cámaras Walk-in: montaje rápido y uso seguro
El vídeo muestra el montaje de una cámara Walk-in de BINDER en seis sencillos pasos y ofrece una visión general concisa del concepto modular para el control de estabilidad y las aplicaciones de almacenamiento.
Aplicaciones típicas de las cámaras Walk-in
Las cámaras Walk-in se utilizan principalmente en los sectores farmacéutico, de la tecnología médica, alimentario y electrónico. Se emplean siempre que se trata de realizar controles de estabilidad, pruebas de conservación y ensayos de envejecimiento. En comparación con las cámaras climáticas clásicas (reach-ins), las cámaras Walk-in ofrecen un espacio mucho mayor y pueden constituir una buena alternativa, especialmente a la hora de someter a ensayo o realizar el almacenamiento de grandes cantidades de carga de ensayo o artículos voluminosos.

Controles de estabilidad ICH
La fecha de caducidad de los medicamentos se determina experimentalmente mediante controles de estabilidad. Para ello, los productos se almacenan en cámaras climáticas en condiciones climáticas preestablecidas (temperatura y humedad del aire). Las condiciones de almacenamiento se definen en las directrices de la ICH (Consejo Internacional para la Armonización de los Requisitos Técnicos de los Medicamentos de Uso Humano) y deben respetarse estrictamente. Incluso tras abrir la puerta para introducir o retirar las cargas de ensayo, la cámara climática debe poder restablecer las condiciones climáticas especificadas en un plazo de dos horas.
Las cámaras Walk-in de BINDER son ideales para el control de estabilidad a largo plazo y acelerado de principios activos y productos farmacéuticos, de conformidad con las directrices ICH Q1A (R2) y VICH GL3.
Pruebas de envejecimiento en el sector de la tecnología médica
Los instrumentos quirúrgicos deben cumplir con los más altos estándares de calidad y someterse a pruebas exhaustivas antes de que se les permita su uso en medicina humana, veterinaria u odontología. En este ámbito también se utilizan cámaras Walk-in, por ejemplo, cuando se trata de realizar ensayos de envejecimiento. Estos ensayos se llevan a cabo de dos formas: en tiempo real y de forma acelerada. Los ensayos de envejecimiento acelerado se utilizan para simular el envejecimiento en tiempo real de los productos sanitarios. Los productos se almacenan en la cámara Walk-in en condiciones climáticas definidas (temperatura y humedad relativa) durante un periodo de tiempo determinado. Dichas condiciones se definen en la norma de ensayo ASTM F1980 (Guía estándar para el envejecimiento acelerado de envases de productos sanitarios estériles).


Pruebas aceleradas de vida útil en la industria alimentaria
Las pruebas de vida útil, también denominadas «Shelf Life Tests», se llevan a cabo en la industria alimentaria con el fin de determinar la vida útil de un producto en distintas condiciones de almacenamiento y, de este modo, establecer la fecha de consumo preferente. Las pruebas aceleradas de vida útil (Accelerated shelf life testing, abreviadas como ASLT) sirven para obtener rápidamente resultados significativos. Para ello, en una cámara Walk-in se simulan la temperatura, la humedad relativa y la luz. Las muestras se almacenan a diferentes temperaturas —por ejemplo, 20 °C, 30 °C y 40 °C— y se someten a una alta intensidad luminosa. Por último, se miden las pérdidas de color como variaciones en el tono (ΔH) en función de distintos intervalos de tiempo. Los cambios químicos, microbiológicos y físicos se miden a intervalos de tiempo determinados hasta que el producto deja de ser apto para el consumo.
Pruebas de estabilidad de los productos cosméticos
Los productos cosméticos se someten a controles de estabilidad para determinar cómo se comportan la formulación y el envase de los productos en determinadas condiciones climáticas. El objetivo es cumplir las normas de calidad físicas, químicas y microbianas, así como garantizar la integridad de los productos y del envase, con el fin de asegurar la vida útil y la seguridad de los productos cosméticos. Las pruebas de estabilidad son obligatorias para cualquier producto cosmético de nuevo lanzamiento, así como cuando se producen cambios en el proceso de fabricación, el envase o la selección de las materias primas. Las pruebas se llevan a cabo de conformidad con la normativa y las normas internacionales, como la ISO/TR 18811 (Directrices sobre las pruebas de estabilidad de los productos cosméticos) y la guía de Cosmetics Europe (antes Colipa). El almacenamiento en el marco de los ensayos de estabilidad suele realizarse en condiciones «aceleradas». Los productos se someten a temperaturas más elevadas, mayor humedad y luz intensa para poder evaluar su vida útil.


Ciencias de la vida y microbiología
En aplicaciones microbiológicas se utilizan cámaras climáticas de condiciones constantes para el cultivo de bacterias. En este caso, una humedad del aire elevada y controlada protege las placas de cultivo contra la desecación. Asimismo, las cámaras climáticas pueden utilizarse para la cría de insectos o plantas. En estas aplicaciones, es fundamental prestar especial atención a la tasa de intercambio de aire necesaria, así como a las necesidades de luz, sobre todo en el cultivo de plantas. Tanto la ventilación como el aporte de calor procedente de la iluminación plantean retos específicos para el mantenimiento del clima. En función del punto climático seleccionado (combinación de temperatura y humedad), las cámaras Walk-in de BINDER pueden garantizar tasas de intercambio de aire de aproximadamente 20 m³/h o una compensación de calor de aproximadamente 500 vatios.
Descargas e información
Aquí encontrará más información sobre las cámaras Walk-in.














