Entrevista con la escuela de esquí St. Anton

enero 2017 Jürgen Pirker, de la escuela de esquí St. Anton Classic, de St. Anton, Austria

BINDER GmbH patrocina la escuela de esquí St. Anton Classic de Austria

Un vistazo entre bastidores de una escuela de esquí: Entrevista con Jürgen Pirker, de la escuela de esquí St. Anton Classic, de St. Anton, Austria

 

BINDER es patrocinador de su escuela de esquí desde hace 6 años. ¿Cómo empezó esta relación de patrocinio?
El Sr. Binder lleva muchos años viniendo a St. Anton a esquiar, tanto en invierno como en verano. Durante sus estancias, estableció contacto personal e hizo amistad con muchos de los habitantes de aquí, algunos de los cuales también eran profesores de esquí. Y así es como se inició esta relación.

 

¿Cuántos años lleva siendo profesor de esquí?
Mi primera temporada completa fue la del 1976/77, pero antes trabajaba durante las vacaciones escolares como personal de apoyo.

 

¿A cuántas personas atienden sus profesores durante una temporada de esquí?
Nuestra escuela de esquí St. Anton Classic abrió sus puertas en 2009 y se ha especializado en clases privadas y rutas de esquí con guías personalizados. Por eso no atendemos a grandes grupos.
El año de la apertura tuvimos ya a 17 profesores y, en la temporada 2016/17, este número se ha llegado a duplicar, con unos 35 profesores de esquí. Durante la temporada, cada uno de ellos tiene una media de 50 a 60 reservas distintas, cuya duración oscila entre la media jornada y las 2 semanas. Todas las reservas son individuales. Con cada profesor de esquí o guía suele ir solo 1 persona, pero también hay grupos de hasta 8 integrantes.

 

St. Anton es uno de los entornos preferidos para esquiar de Arlberg. ¿Qué tienen este lugar y esta región que los hace tan especiales?
Para mí, como natural de la zona que soy, que he nacido y crecido aquí, los principales motivos son que:
vivimos en un entorno limpio y tenemos la suerte de estar rodeados por un paisaje de montañas alpinas. (Somos de los pocos sitios para esquiar en los Alpes, por no decir el único, que produce el 100 % de su propia corriente mediante la fuerza del agua de dos embalses). Incluso cuando suele hacer mal tiempo, hay siempre algo maravilloso que descubrir. Es por ello que las posibilidades de salir a las pistas o al campo no tienen límite. Además, las modernas y bien montadas instalaciones de telesillas, la facilidad de acceso con el tren, el coche y el avión y un público internacional, así como una infraestructura bien estructurada, hacen de nuestro pueblo un lugar tan atractivo.

 

¿Tiene alguna anécdota curiosa que contar de su trayectoria como profesor de esquí?
También he sido profesor de esquí en EE. UU. y Argentina. A finales de la década de los 70, practicar esquí era, para la mayoría de habitantes de Sudamérica, algo exótico, nuevo y desconocido. Allí hemos llegado a ver a esquiadores (principiantes) que llevaban puestas las botas de esquí al revés, es decir, habían confundido la bota izquierda y la derecha. Por tanto, llevaban las hebillas hacia dentro y se les enganchaban todo el tiempo. Se caían constantemente y, como es lógico, no fue bien.

Otra anécdota graciosa que puedo contar es sobre una pareja inglesa. Hasta 1999 había en St. Anton el conocido como tren de Kandahar, que era un funicular con vagones que subía a la montaña mediante un cable con raíles. Este tren era de color rojo. Justo al lado del tren de Kandahar se encontraba la estación de tren normal. Le explicamos a la pareja el camino para llegar al grupo de esquí: "take the red train and you see the skischool at the top" (tomad el tren rojo y veréis la estación de esquí arriba). Por la tarde, estos huéspedes nos llamaron al hotel quejándose. Los dos se subieron al tren rojo, pero "There was no skischool there!" (ahí no había ninguna estación de esquí). Lo que pasó fue que se subieron al tren normal (en un vagón rojo) y habían viajado unos 100 km hasta Innsbruck.

 

¿Ha cambiado el esquí en los últimos años? Si es así, ¿en qué ha cambiado?
Sí, ha cambiado mucho. Gracias al desarrollo constante de la tecnología del equipamiento (botas, esquís y fijaciones), practicar esquí ha pasado a ser más fácil y cómodo, por lo que se puede aprender más rápidamente. La cantidad de esquiadores también ha aumentado, los cómodos y eficaces telesillas cada vez remontan a la gente más rápido y con mayor frecuencia, por lo que las apreciadas pistas se llenan de gente a determinadas horas. El après esquí, la buena comida y la vida nocturna también han pasado a ser una parte importante de las vacaciones de invierno.
Una nueva tendencia son las rutas a pie, que cada vez se demandan más en nuestra escuela de esquí. Para muchos, una ruta de un día con un guía es una experiencia sensacional. Los primeros metros de subida se sortean con el funicular y, después, se continúa la subida con pieles de foca. Durante las rutas a pie se suele estar solo y se tiene todo el valle para uno mismo. Es un esfuerzo físico enorme que se compensa con la tranquilidad, las vistas increíbles de las cumbres y con un descenso muy divertido.

El esquí para mí es algo natural y muy importante porque me permite estar "al aire libre" en las montañas. Aunque a veces me muevo más rápido y, otras veces, más lento. Además, casi todos los días me encuentro con gente divertida en el telesilla, en las pistas y en el pueblo, y disfruto de la tranquilidad durante mis rutas y mis descensos.

 

Datos personales:

  • Edad: 60 años
  • Domicilio: Dorfstrasse 57 6580 St. Anton am Arlberg
  • Profesión: profesor de esquí y empresario
  • Estado civil: casado desde 1986, 2 hijos

 

 

El esquí para mí es algo natural y muy importante porque me permite estar 'al aire libre' en las montañas.

Jürgen Pirker, de la escuela de esquí St. Anton Classic